miércoles, 8 de agosto de 2012

Segunda Crónica Jenaro Herrera (domingo 5, lunes 6 y martes 7 de agosto)

¿Habéis visto la foto de la canoa que aparece en el cartel del verano
misionero en Perú? En una como esa nos subimos el domingo para ir a
Cedro Isla, uno de los poblados que atienden las hermanas y el
sacerdote  desde Jenaro Herraro. Cada domingo van allí a celebrar la
eucaristía con la comunidad. Pilar llevaba unos zapatitos de domingo y
con ellos subió toda la pendiente hasta alcanzar el poblado, ¡una
campeona!
La situación del poblado es de una pobreza extrema, mayor de la que
estamos viendo en Jenaro. Cedro Isla ha estado tres meses inundada por
la crecida del río y ahora están empezando de nuevo con las
plantaciones en sus chacras. Viven unas cuarenta familias y no tienen
recursos para poner luz eléctrica en el poblado ni agua.  Tienen una
escuela solo para educación primaria, pero los profesores no van a sus
puestos de trabajo. Los niños no saben leer ni escribir, ni apenas
hablar. Después de las impresiones que nos ha causado ver todo esto,
nos planteamos todo tipo de cosas: montar una ONG o ayudar a las que
ya ahí, Irene se está planteando quedarse aquí como hermana Lorena,
etc.
La madre superiora, María, y una joven que va a tener una experiencia
con las hermanas durante tres meses, Yolanda, llegaron el sábado de
madrugada. El domingo, después de los laudes, las conocimos. Son
estupendas. Las “peleas” entre la hermana Estela y el padre Lorenzo se
han calmado desde que está la madre María entre nosotros.
Por la tarde tuvimos la Misa del pueblo. ¡La iglesia estaba llena!
Tocó un coro dirigido por la madre Estela. Las voces son
espectaculares, usan la percusión, guitarras, ¡queremos este coro para
Madrid! La homilía de Lorenzo causó sensación, acabó pidiendo que
volvieran a cantar “Los hijos de la selva” y nosotros nos la estamos
aprendiendo para llevar a nuestros coros.  De nuevo se repitió la
escena de encontrarnos rodeadas de masas de niños para darnos la paz.
El lunes comenzamos el trabajo en el colegio que va a ser a partir de
ahora nuestra rutina: a las 7:30 comienzan las clases. Las primeras
impresiones fueron un tanto desoladoras: no estaba el director,
faltaban profesores,  los niños no sabían si había clase o no, etc.
Eso sí, vimos las aulas construidas con el proyecto realizado por la
ONG de Majadahonda y eran estupendas, repletas de niños deseando por
aprender. Es una cosa que llama la atención: los niños están deseando
venir a la escuela, parece que en sus casas se aburren y aquí, al
menos, aprenden algo.
A las 12 comimos y a las 12:30 fuimos a ayudar al comedor. Las
hermanas, entre otras muchas cosas que seguiremos contando, dan  de
comer a 140 niños desnutridos todos los días. Una anécdota hermosa
vivida por Pilar fue como, en medio de las condiciones en las que se
encuentran y el hambre que pasan, una niña ayudaba a su hermana
pequeña a comer.  El sentido de comunidad y de ayuda a los demás aquí
es fuerte. En la bendición que hacen los niños antes de comer piden
para que ningún niño del mundo pase hambre!!
Se acaba el tiempo de conexión, así que tenemos que dejarlo ya, pero
nos quedan muchas más cosas más que contar, como que hemos dado las
primeras clases en el cole y ha sido una experiencia únicaaaaaaaaa!
Ana está todavía asustada de que hayan tardado 45 minutos en escribir
dos líneas (tenemos que aclarar que Ana todavía no se ha quitado de
encima el ritmo estresante de Madrid, aunque va dando sus primeros
pasos y ha conseguido estar sentada hablando durante 45 minutos sin
ponerse nerviosa por tener algo que hacer).
Abrazosssss! Y seguid rezando por la lluvia, que no llega!!
Teresa MG
Formar buenos cristianos y honrados ciudadanos (S. Juan Bosco)
Con cierta responsabilidad nos acostamos bastante pronto ya que al día siguiente tenemos tareas que cumplir. Nos gustaría salir o charlar más pero el grupo está concienciado de que es lo verdaderamente importante y porqué estamos aquí.
Nada más despertar, con el sonido de un motocarro o de un niño llorando, con una lagartija en el baño, a eso de las seis, nos disponemos a rezar. Hoy ha sido un día especial ya que ha sido el cumple de nuestro compañero Nacho; él es como nuestra  misión: sencillo, humilde, noble y que lo abarca todo. Después de rezar y compartir laudes, cada uno comienza el día, ya puestos en manos de Dios.  A las siete y media estamos  en los respectivos centros. Las circunstancias no ayudan, el calor y la humedad, pero ponemos  toda nuestra ilusión y esfuerzo en llevarlo a cabo. A veces contenemos las lágrimas y nos emocionamos ante las muestras de cariño de los pacientes y alumnos, ante sus llamadas de atención. Muchos niños y jóvenes están abandonados por sus padres, viven con sus abuelos, subsisten gracias a ellos. Tienen heridas e incluso nos cuentan los profes que la única comida que toman durante todo el día es el bollo que le proporciona el cole. Aun así se afanan por aprender por crecer; son educados, saludan a la entrada del profesor y extremadamente cariñosos regalan lo que no tienen y te premian continuamente con su sonrisa. Hasta el punto de no dejarnos descansar, conocen donde esta nuestra casa, y nos visitan hasta en casa.
Después de comer, siempre pollo con arroz, llega el momento s de la sobremesa en la que compartimos experiencias, canciones y sueño. Flor de Punga nos ha dejado sin agua a base de lavarse dos y tres  veces al día, de lavar las sábanas, las cortinas, la ropa sucia, las zapatillas, ahora si no llueve tendremos  serios problemas con el agua en el baño y en la limpieza, si llueve pronto todo se arreglará.
Por la tarde  compartimos con un grupo de jóvenes sus experiencias, canciones y les invitamos a que compartan con nosotros el rosario y la eucaristía que es la actividad central de nuestro día.
Quizás no tienen tantos medios en las clases ni tantas medicinas, no tienen aguas en las casas, sus casas de madera, que levantan si el rio las inunda. Es posible que solo coman una vez al día, pero muchos de ellos no dejan de sonreír y parece que el día de mañana podrán ser  buenos cristianos y honrados ciudadanos.  Que también nosotros pongamos nuestro granito de arena para que entre todos lo hagamos posible.
Miguel Aangel M.T

martes, 7 de agosto de 2012

Si salvas un niño habrás salvado el universo (Madre Teresa)
La música es uno de los lenguajes universales, capaz de unir a hombres de todos  los lugares del mundo. Quedamos con los jóvenes de la capilla de San Juan en enseñarles a tocar los diferentes instrumentos de  cuerda,  en especial la guitarra. Son muy dados a la música y tienen una gran habilidad para ella, se puede decir que todos tienen ritmo. Puntualmente, lejos del célebre ahorita, han llamado a nuestra  puerta a las cuatro. En la entrada del “palacio arzobispal” (uno de los pocos que se encuentra sin habitar, en una situación de semiabandono) se han reunido `para tocar. Con qué fuerza y con qué ritmo sacan las notas de la caja, el tambor, el charango, la quena, las maracas, las guitarras… Esos cantos sin vida aparente que arrastramos en nuestras parroquias  habituales aquí están llenos de vida y de fuerza, aproximando bastante el significante y el significado. Qué razón tenía san Francisco Solano cuando se  valía de los instrumentos musicales para evangelizar. El coro de la catedral de Requena, de la capilla de San Juan, supera en fuerza y vitalidad a muchos del viejo continente.
La educación y la sanidad son los dos pies que acompañan a la evangelización en estas latitudes, y me atrevería a decir que en todo intento de evangelización que trate de ser íntegro. Los centros médicos y los diferentes colegios, cepros, tecnológicos, pedagógicos del Vicariato en Requena nos lo hace ver de modo claro. Los programas de ayuda y cooperación con el mundo externo  aúnan fuerzas en esta dirección. Aun se encuentran las sanitarias quitando los untos de los intervenidos oculares de campañas anteriores. Son necesarios médicos, especialistas para  la misión.  Ciertamente los parásitos y las mariaciones son las enfermedades requeninas, junto con aquellas otras reumatoides y que afectan al aparato respiratorio, debido a la gran humedad de la zona. El dengue y todo lo referido a los habitantes más pequeños de la zona, los mosquitos, también están muy presentes. El  cartel que nos encontramos a salir de casa nos da todas las indicaciones que necesitamos saber en tiempo de inundación y de sequía.
Nuestros “profes” también han triunfado hoy. Unos en primaria y otros en secundaria. Cada cual dio las clases según su carácter y los objetivos recibidos. Al final de la mañana, comienzo de la tarde aquí,  a eso de las 13.00h vinieron contando sus historias pedagógicas y afectivas. Cómo cambia la perspectiva en esta tierra de lo que es la misión y el anuncio del evangelio. Qué difícil es cambiar una cultura que lleva su marchamo en los genes con la fuerza del Evangelio. La fuerza de las raíces tribales frente a la concepción cristiana de la familia, del matrimonio, por ejemplo. Qué obstáculos para crear una sociedad, al menos con los más allegados, donde impere la honestidad, la verdad, el trabajo la entrega. Cuántas generaciones de misioneros, de misioneras, de seglares comprometidos  y muchas veces los que aquí entregan sus vidas, lo mejor que de Dios han recibido acaban con la sensación de que todo esfuerzo, toda agua, es poca ara el amazonas. Quizás nuestra misión no sea otra que verter un vaso de agua clara en el ocre de estos caudales ara que anime, con la fugacidad de unos días en el corazón de la historia, a los que aquí se desgastan y sirven.
En esta fiesta de transfiguración de confidencias, de oración y gozo también nosotros vamos siendo transformados por  la realidad que Dios nos va ofreciendo a diario con la que nos interpela, con la que nos habla de manera clara. Con la que nos lanza a la oración ara que la oremos y transformemos la realidad personal y externa conforme a los talentos recibidos.
Hoy D. Juan ha tenido alguna dificultad con la radio, otro de los canales básicos de la evangelización. No son pocas las dificultades de la misión. Un canal que es indispensable ara hacer llegar la voz del Pastor a sus fieles se ha tropezado con las incomprensiones que hacen fecunda, y difícil, la labor diaria de la pastoral. En seguida el grupo dice, como alto que sueña, pues un proyeto útil sería  crear una emisora de radio en esta zona. E un territorio equiparable a Andalucía, con el único canal de comunicación que existe que es el río, se impone la necesidad de este medio, la radio, que aquí está en manos de los evangélicos. Pero, ¿quién pone medios para un proyecto que a los ojos de los hombres `pasa desapercibido? ¿Quién está dispuesto a gastar su tiempo en estos parajes si no le mueve Dios mismo? Es verdad que tenemos el ánimo pronto pero la carne es débil. Dios quiera que este tiempo no haga sentir como propio los problemas de esta porción del pueblo de Dios, de su rebaño y de su pastor.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota


Noticias desde Jenaro-Herrera.

El jueves 2 de agosto llegamos Ana, Pilar, Irene, Lorenzo y Teresa a Jenaro-Herrera en el rápido. Unos niños esperaban en el embarcadero. Por un momento pensamos que iban a recibirnos, pero enseguida vimos que no era esa su finalidad. Es costumbre mandar a los niños a vender productos para la hacienda familiar. Lo típico de este pueblo es el queso de búfalo.

Al subir las escaleras, que precisamente estaban construyendo en ese momento, nos despedíamos de nuestros compañeros que marchaban hacia Requena. Un señor que conocía a las hermanas, llamó a dos motocarros y nos acompañó a la Misión. Cuando llegamos, la hermana Stella nos abrió la puerta. Momento de abrazos y bienvenida. Apareció la hermana Pilar, una gaditana que lleva 25 años de misión. La hermana Stella es de Kenia, es más joven y lleva cuatro años en Jenaro Herrera.

Nos enseñaron la casa y nuestro asombro iba in crescendo. La casa comienza con un vestíbulo que tiene dos habitaciones: a la izquierda, la habitación de los invitados, nuestra habitación, con cuatro camas, con baño y ducha; y a la derecha, una sala de botiquín para hacer curas y atender a la gente que viene con alguna necesidad. A continuación se entra en un patio interior que tiene un jardín muy bien cuidado rodeado de unas diez habitaciones con oratorio, cocina, lavadero, etc. Todo es muy austero pero está muy bien cuidado.

Hay una gata que acaba de parir dos gatitos lindísimos. Irene los saluda y juega cada mañana con ellos.

Lorenzo, nuestro sacerdote, está en la casa del cura, el Padre Antonio, este tiene tres perros y a Lorenzo no le gustan nada. Él se lo toma como una prueba del Señor, lo lleva con buen humor aunque no parece que le hayan hecho mucha gracia. De hecho ya se "le han escapado" una vez y al Padre Antonio casi le da un infarto. El amor por los animalitos parece ser propio del espíritu franciscano. Todos nos estamos ejercitando en ello, aunque son pocos los animales que nos hemos encontrando. La verdad es que estamos sorprendidos y dando gracias a Dios día y noche por la suerte que hemos tenido al venir a este pueblo y a la casa de estas monjitas.

Las hermanas nos cuidan fenomenal. Nos cocinan todos los días comida casera estupenda. Las dos Pilares (hermana y la nuestra) son inseparables y no hacen más que recorrer el pueblo visitando a las familias y yendo al mercado... a partir del lunes empiezan con los talleres de costura para madres.

El horario que seguimos es el siguiente: al contrario que nuestros compañeros de Requena, la noche transcurre entre todo tipo de sonidos de animales, como gallos cantando a deshoras, competiciones de ladridos de perros, todo tipo de grillos y entre tanto sonido, el grito de Teresa, nuestra princesa de la selva porque "Juancho" la observa tras la mosquitera de la ventana de la habitación. (Juancho es nuestra querida salamandra ;-)) Nos levantamos a las 6, ¡sí!, cuando en España son aún las 23:00 h. del día anterior. A las 6:30 rezamos los laudes con las hermanas y los sacerdotes en el oratorio. Hoy, sábado, a las 10, hemos ido a jugar un partido de fútbol, los chicos, y un partido de voleibol, las chicas. Comemos a las 12. Después de comer, descansamos un poco (hace unas temperaturas muy altas y estamos chorreando de sudor todo el día). A las 15h nos vamos a "La Quebrada",  un río donde la gente del pueblo se baña. De camino Ana, para no caerse al río, pisa el barro y se deja enterrada una zapatilla (tenemos pruebas visuales que ya publicaremos ;-) Tras esta excursión volvemos a la casa y nos metemos en la reunión de preparación del coro donde Irene nos muestra su don enseñándoles a dos voces el Santo del Rey León, los niños de aquí cantan impresionante.

Ayer, viernes, a las 3, tuvimos una catequesis y el padre Lorenzo causó sensación. Era para jóvenes, entre 14 y 21 años. Les encantó, les explicó las cosas de forma que se entendían muy bien y se divirtieron un montón. A las 6 solemos sentarnos un poco a tomar el fresco con las hermanas. A las 6:30 rezamos las vísperas con las hermanas. A las 7 es la Misa y vienen varias personas del pueblo. El momento de la paz es una fiesta. Todos los niños de 2 a 6 años más o menos, se acercan a las hermanas y a nosotros y nos dan un beso (aquí se da un beso, y no dos).

A las 8 cenamos y tenemos que recoger y prepararnos para dormir rápido porque a las 10 se va la luz. En nuestro caso no tenemos mucho problema porque hay placas solares y sigue habiendo luz.

Por último, un ruego: rezad para que llueva. Lleva dos semanas sin llover y la gente está preocupada, dicen que el río está seco (aunque nosotros nunca habíamos visto un río con tanta agua) Por ahora sigue habiendo agua y nos podemos duchar y todo lo demás, pero dicen que en breve se puede acabar si no llueve. ¡Brazos en cruz!

A pesar de llevar 4 días aquí, ya nos hemos convertido en una gran familia, las hermanas, el Padre Antonio y nosotros 5 compartimos día a  día nuestras alegrías y sentimientos. Mañana llega la Madre Superiora junto con otra hermana y le damos vacaciones al Padre Antonio el lunes. Aquí ha sido fiesta esta semana y el lunes empezamos todas en el colegio, to be continued....

Tenemos dificultades de acceso a internet, así es que nuestra próxima crónica se hará esperar ;-))
En ella os contaremos la dura realidad que vive este pueblo y las comunidades de alrededor ;-((

Abrazos a todos de los Jenaristas!!!


-Publico desde España la Crónica que nos enviaron los de Jenaro el domingo 5 de agosto, y que no lograron escribir en el blog. Los que estamos en España estamos deseando llegar y rezamos por que llueva y por que todo siga tan bien!! Abrazos a todos!!-

lunes, 6 de agosto de 2012

Domingo 5 de agosto
Cuanto más amas mas alto sueñas (S. Agustín)
El domingo propiamente dicho, litúrgicamente hablando, empieza el sábado. Cogimos dos motocarros y nos fuimos a la capilla Juan Pablo II, próxima al fin del asfalto. Una pequeña nave rectangular con paredes de ladrillos abiertos, de tal forma que permitía el paso del aire, era el lugar destinado a la comunidad de aquel barrio. La sencillez absoluta, sin adornos, se concentra en aquel lugar. Un póster del titular de la capilla, un crucifijo de madera, un altar del mismo material y unos bancos de madera. Melita da el segundo toque. Los jóvenes ensayan los cantos, muchos comunes con España. Mientras los niños en la puerta juegan con un balón que les iguala en tamaño, sin zapatos, sin asfalto, sin cuidado, sonríen mientras persiguen el esférico. Nuestra anfitriona se lamenta de la poca asistencia, como si esto añadiese un plus a la ausencia de aquellos vecinos que permanecen insensibles a nuestra presencia. Sin más no pretendemos más que celebrar con ellos, como ellos, la fe en Nuestro Señor.   Quizás muchos catecúmenos no fueron cansados del encuentro de niños que tuvieron en la mañana. Cerca de mil niños llenaron el colegio PAL en un encuentro entre capillas.
Un largo caminar en dirección a casa, tranquilo, sereno, agradecido, entre casas de madera y ladrillos, entre cañerías abiertas  motocarros estridentes, contemplando el horizonte lleno de colores  y esperanzas. Próximos a la Casa Manos unidas nos encontramos con un asador de pollos que alivió nuestra hambre y bolsillos. La ecónoma ha entrado plenamente en la dinámica de esta tierra, los soles son imperdonables.
Estábamos invitados por Alejandrina a un cumpleaños, ella nos esperaba en la puerta de casa. Nos dejamos acompañar, a dos cuadras no más, que nos parecieron como diez y al fin no entramos en una casa llena de adolescentes, pero felicitamos a nuestra amiga que nos esperaba como si le fuésemos a librar del tedio de toda su existencia.
La mañana del domingo la empezamos como acabamos el día anterior, con la oración de la Iglesia.
Hoy celebraremos la misa de nueve en la capilla de San Juan, que leva el Hno. Pablo, de La Salle. La estructura de construcción es la misma que la capilla que nos acogió el sábado, algunos detalles varíaban. El tamaño, la megafonía, la decoración… Un grupo de jóvenes iba ensayando los cantos, poco a poco iban llegando, tomaban sus uniforme con su nombre y se disponían y disponían a la asamblea que se iba conformando por minutos. El hermano Pablo, da el segundo y tercer toque. El coro y la afluencia nos dejó gratamente impresionados. Posteriormente los chicos desde los tres años en adelante fueron a las catequesis. Nos invitaron a pasar por cada clase, donde unos trescientos niños con sus materiales escolares nos recibieron con alegría. Cantamos algo, rezamos un poco con cada uno de ellos. Saludamos a sus catequistas, voluntarios todos, muchos del pedagógico, con  un solo beso, como se saluda por estas tierras. Los jóvenes nos invitaron a acompañarles al bosque. El bosque es un a especie de club, quizás un área recreativa, donde se van las familias a pasar un día de campo. Tomamos dos motocarros, dura prueba para los motores honda, y nos plantamos recorriendo un camino de baches y tierra mojada allí. Aquello era un trocito de paraíso, verde alrededor, verdes palmeras, loros de la flor del coco en el entorno, un pequeño embalse con taricayas … solo las mosquitas parecían sobrar. Manuel, catequista de este grupo, nos acogió formidablemente. Allí tuvimos ocasión de presentarnos, de compartir nuestra experiencia de fe y de vida…
A las doce y media nos esperaba el Hno. Juan, así le llaman aquí al Sr. Obispo, para comer. Nuestras dos intrépidas compañeras, María y Adela tomasen las motos de nuestros anfitriones y se lanzaron a la búsqueda de un motocarro que no parecían llegar nunca a pesar de lo acordado.
La comida siempre muy agradable, instructiva, iluminadora. De la mano de D. Juan nos vamos adentrando en la idiosincrasia de los habitantes de estos lugares, de sus dificultades y también de su esperanza. Nos alimentan más sus palabras, difícilmente perceptible en un local lleno de ruidos, que el pollo servido de todas las formas posibles que nos sirve de alimento diario.
La tarde la tenemos para nosotros. Nos fuimos a las afueras de la ciudad, a una especie de  parque acuático, llamado los delfines. Aquí hay piscinas naturales, con un agua color del río marañón y el tapiche, esto es entre chocolate y té. No llevamos traje de baño. Dimos una vuelta, hicimos unas fotos, los chicos jugaron un partido de futbol con los chavales de aquí tras aportar un sol, pero a diferencia de los autóctonos, ellos jugaron calzados, algún juego de naipes, las quejas de rigor de flor de punga porque había bichitos en la hierba y un paseo largo hasta casa.
Algún día contaremos los contrastes de estos lares, las perplejidades que nos causan…
A las siete había misa en la parroquia, tras las vísperas, fuimos a despedirnos del Sr. Obispo y nos encontramos una iglesia llena de gente, de música, con algún perro devoto también.
El lunes nos espera el colegio a uno el centro de salud a otros, el Señor a todos.

sábado, 4 de agosto de 2012

Porque amar es servir, y el servicio acrecienta el amor
Parece que la ciudad de Requena no duerme de noche. A parte del calor, que no da tregua las 24 horas del día, el ruido de los motocarros pasando por nuestra calle rompe el silencio nocturno y nos acompaña en nuestro sueño. Y yo que pensaba que en la selva nos despertaríamos con el sonido de los pajaritos y de algún riachuelo cercano… en este aspecto, Requena se parece a alguna ciudad ruidosa de la Costa del Sol española.
Nos levantamos a las 7 de la mañana, como haremos todos los días, y comenzamos nuestro día de la mejor manera: desayunando jamón serrano que hemos traído de casa con pan y tomate. Así es imposible empezar el día con mal pie!
A continuación Adela y María, el equipo sanitario de la expedición  se dirigen al hospital Policlínico para ayudar allí durante toda la mañana. Cuando volvieron de trabajar tenían las dos una gran sonrisa dibujada en la cara, y compartieron con nosotros la experiencia. Les situaron en la planta baja del edificio y pasaron consulta a cinco pacientes, con problemas en los ojos, heridas mal curadas,… Aunque había sido una mañana dura y con los pocos medios que hay aquí tuvieron que hacer frente a unos cuantos problemas, estaban muy contentas de poder echar una mano a nuestros hermanos de Requena.
Los que no somos sanitarios estuvimos mientras tanto con el Padre Lorenzo visitando en la “loma” los talleres de formación realizados con la ayuda de Manos Unidas y gestionados por el Vicariato. Hay un taller de formación de mecánicos y otro de carpintería. Desde este maravilloso lugar pudimos contemplar la ciudad de Requena: verde, llena de casas hechas con tablones de madera y cubierta de hojas de iripay, colocadas sin ningún orden. Siempre con la catedral al fondo. Desde allí divisamos la capilla de Juan Pablo II, donde esta tarde iremos a celebrar la Eucaristía. Como no hay suficientes sacerdotes en requena, y existen unas 8 capillas, cada una está animada por un catequista laico que celebra la Liturgia de la Palabra.
A continuación Lorenzo nos acompañó al Instituto Pedagógico, la universidad de aquí. En este lugar el Vicariato, bajo la dirección de Pablo, Hermano de La Salle, ofrece a los chicos un futuro mejor enseñándoles a ser maestros. La carrera dura 5 años y es la alternativa a los talleres de formación. Después fuimos a hacer la compra al Corte Ingles de aquí, un tienda de ultramarinos en la que puedes encontrar todo lo que puedas necesitar. Terminamos la mañana con un gran descubrimiento: tenemos en casa un ventilador. Pasamos un momento muy agradable alrededor de él escuchando las peripecias de nuestras amigas sanitarias.
En Requena hay un restaurante, donde solemos ir a comer, en el que el menú consiste en 5 platos de pollo: pollo asado, frito, de mil maneras, pero siempre pollo acompañado por arroz y frijoles. Nos enteramos de que el pollo es la comida de los ricos aquí, que los requeños  suelen tomar pescado por lo que nos sentimos muy afortunados de poder tener 5 soles para comer pollo. En la sobremesa, pasamos un momento muy divertido jugando a las cartas.
A las 15 h las sanitarias fueron a una casa a lavar al anciano Eliodoro. El panorama que se encontraron allí rompía todos los esquemas a los que estamos acostumbrados: para entrar en la casa se debía retirar unos tablones de madera que hacían de puerta. La casas de aquí consisten en un espacio en el que hay se hace un fuego para cocinar, y en el que hay una mesa en la que se reúnen todos los miembros de la familia a comer. El anciano y su mujer se encontraban postrados en una cama en una pequeña estancia anexa a la que se accedía mediante el mismo sistema de retirada de tablones. Parece que no estaban muy cuidados, así que recibieron muy contentos a las “doctorcitas gringas”.
Ayer por la tarde tocaba limpieza en el hospital porque hoy sábado iban a tener una inspección, así que decidimos ir todos a echar una mano. Se quedaron muy sorprendidos de que quisiéramos ayudarles, pero nuestra sorpresa fue aún mayor cuando vimos el método de limpieza que empleaban: sacando cubos de agua de un pozo los tiraban por el suelo de la primera planta, literalmente inundaban el suelo, y el agua caía como una cascada por las escaleras. Con unos cepillos dirigían el agua sucia a la calle. La primera reacción es pensar: ¨pero que hacen, van a estropear el suelo, las puertas, la barandilla,… pero que vas a decir a esta gente que ha estado viviendo con su casa inundada durante unos 3 meses… Solo te queda unirte a ellos, remangarte los pantalones y barrer el agua. A cambio nos dieron las gracias con una sonrisa y dos botellas de agua heladas.
Volvimos empapados de sudor a la casa de Manos Unidas, y el Señor premio nuestro esfuerzo con la llegada de nuestras maletas. Aquí, cualquier cosa pequeña, que podría pasar desapercibida en Madrid, como la llegada de las maletas o poder ducharte después de que se haya acabado el agua es algo muy grande. Antes de la misa tuvimos una visita muy especial: Jean Paul, Jesús, Zeus y Christian, los niños de 11 años que conocimos el jueves después de la Eucaristía vinieron a hacernos una visita y nos alegraron la tarde.
A las 19 h celebramos la Eucaristía en la catedral con el obispo D. Juan y los lugareños. Sorprende ver que cantan las mismas canciones que podemos escuchar en cualquier parroquia de Madrid. De esta manera te sientes parte de la Iglesia Universal.
Y para concluir el día, cena japonesa peruana y momento de compartir nuestra experiencia diaria. El grupo se va consolidando, cuidamos unos de otros, y ya nos sentimos como una pequeña familia unida por nuestra fe en Jesucristo.
María S T.

viernes, 3 de agosto de 2012

2 de Agosto de 2012. Ntra. Sra. De los Ángeles
Solo se conoce lo que se ama.
A una hora temprana, a eso de las cinco de la mañana, sonó el teléfono en alguna que otra habitación. A las seis estábamos saliendo dirección a Nauta. Elías fue el profeta por excelencia del monoteísmo que lucho denodadamente contra los profetas de baal. Elías era el chofer que nos llevaría en nuestros primero noventa y tantos kilómetros por una carretera nueva en dirección al puerto de nauta. El grupo estaba feliz radiante, cantando durante las dos horas de camino, frente a los pasajeros silenciosos de la zona, el bullicio, la fiesta y el gozo nos hizo hacer un recorrido por lo profano y lo religioso con la guitarra de nuestro compañero Miguel A. Martin T.  Atravesamos el rio Itaya, paramos para hacernos una foto y enseguida llegamos. El mercado, los olores y colores nos iban situando. `
En el puerto un rápido nos esperaba, Oryson nos llevaría a través de los tres ríos hasta Jenaro a nuestros compañeros P. Lorenzo Saavedra, Ana L. Marín, Pilar Herrero,  M. Teresa,  e Irene y hasta Requena a Francisco Cañestro, Miguel A. Martin, Nacho Ugarte, Adela, María Pérez, María Sánchez de Tembleque. En tres horas estábamos en nuestro destino. El silencio sucedió a la algarabía del minibús que nos condujo hasta allí. El imponente marañón, con su color ocre, la amplitud de su cauce y la inmensidad que se nos dibujaba por delante nos hizo comprender enseguida la proporción de nuestra presencia, de nuestro ser. Troncos flotantes, hábilmente esquivados, nenúfares, islotes, y el verde que amenaza el mismo cauce de un rio que lleva en un solo caudal el agua de todos los ríos españoles nos abrió a la admiración, al estupor, al sueño que reparaba nuestro madrugón. El Marañón se encuentra con el Ucayali y forman el inicio del Amazonas, lo dejamos atrás, avanzamos por el Ucayali. En las orillas se iba adivinando la fuerza de semejante caudal, en os puertos varados, en las mordidas de la selva.  Las redes salvadas por unas botellas blancas nos indicaban que en aquellas orillas había cerca un poblado. Algún lagarto, caimán o cocodrilo, Martin pescador, garcetas, gallinazos sobrevolando los márgenes del rio, reclamando su cuota, nos acompañan hasta Jenaro, hasta Requena. Aquí entramos por el Tapiche, verde como el color del té.
El puerto impresiona, llegamos a un barrizal, cogemos el motocarro que nos conduce hasta la casa. Atravesamos el fango, en un camino que nos recuerda a lo tantas veces narrado por el gran Dominique Lapierre , por ejemplo en India Mon Amour, los desagües, en una especie de odisea contra el equilibrio y el sentido común circulatorio… al fin llegamos a la casa de Manos Unidas. Allí el Obispo, D. Juan Oliver y el P. Lorenzo García nos acogen. Con sencillez, con cordialidad accedemos a una de las casas hermosas de la zona y del Vicariato. La impresión en nosotros es contenida, en la noche tendríamos ocasión de sincerarnos.  Nos llevan a comer a un restaurante al lado de casa que parece desdecir  todo lo anterior. Por cinco soles un rico menú a base de pollo. Descansamos un poco y a las tres nos espera el P. Lorenzo para dar un tour por Requena.
Esto nos devuelve a la realidad, la pobreza, la falta de higiene, la construcción sencilla, básicamente a base de madera, con suelos pisados de tierra, en calles sin asfaltar, sin red de desagües… Aunque todo parece más digno por ese verde emergente que parece querer ocultar lo más cotidiano. Los techos de calamita aún no se imponen a los techos de paja, de hojas secas que aíslan de la lluvias frecuentes. El calor nos agota, sudamos y bebemos, bebemos y sudamos, el sol pica, obliga a los numerosos perros sarnosos e indolentes, a buscar la sombra a esperar que pase este bochorno que aquí no pasa nunca. Nos tropezamos los alzados de las calles que varias veces iniciaron su asfalto y que solo han conseguido terminar con el presupuesto, con las cloacas abiertas y que seguro que algún día acaban. Las torres del agua potable, que no llega a ningún lugar, pero que parece recordar a todos que es algo muy necesario, los colegios, las capillas del Vicariato. La presencia franciscana tan imponente como el caudal del Ucayali, como el verdor del Tapiche.  Los numerosos recuerdos a estos santos franciscanos que fundaron Requena, que la siguen fundando hoy. En medio de todo una cabalgata que nos recuerda el 105 aniversario de Requena el próximo 23 de Agosto.
Sin más fuerzas nos vamos a casa nos duchamos y nos vamos a la Catedral, a la Iglesia, apenas tres minutos de nuestra casa. Allí los chicos de los colegios se disponen a celebrar la eucaristía, la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles.  Preside el Obispo, concelebran el P. Lorenzo G. y Fran Cañestro. Nos llama la atención lo bien que cantan y tocan los chavales de este colegio.
Tras la celebración, D. Juan Oliver explica con unos power points lo que significa Ntra. Sra. De los Ángeles en la vida de San Francisco. La indulgencia plenaria.
Este fue el punto en el que pudimos contactar con la gente de este lugar. Hasta ahora nos observan, nos evitan si pueden, nos saludan si no hay otra, pero en la tarde en la misa. Los niños se han abierto del todo. Nos han preguntado, primero tímidamente, abiertamente después, todo: el F.C. Barcelona, el R. Madrid, que comemos, por que somos  tan altos, que hacemos allí… que gozada. Esto nos ha hecho conocer el perfil más humano de los descendientes de los cucamas y caucheros,  mas cierto de esta tierra.
Una cena, una evaluación de grupo, y a dormir mañana a las siete nos espera una nueva jornada.
Qué grande es Dios, que hermoso, que profundo, como cuida de sus criaturas, como nos ha traído hasta aquí, porque no se olvida ni de uno de nuestros cabellos, cuanto más de sus hijos. Nosotros hoy somos esperanza, alegría, y fe viva para los habitantes de Requena. Sus pastores fuerza y estimulo de Dios para nosotros.